Mexico: PEN condemns recent threats against journalists


PEN is gravely concerned by the pervasive attacks and threats continuously being made against Mexican journalists. The levels of impunity for crimes against journalists are taking a toll on freedom of expression in the country. In the face of such violence and the failure of the local and federal authorities to ensure their protection, journalists, activists and human rights defenders have had to fight to protect themselves.

On July 13th, Lydia Cacho was reportedly threatened by a man who approached her car while she was stopped at a traffic light in the streets of Quintana Roo. This man said: “Lydia Cacho, don’t stick your nose into Punta Brava, because there are those belonging to the last letter there [a reference to a known criminal group operating in the area].”

On July 19th, it was reported that Pedro Canché and Amir Ibrahim had been threatened by alleged members of organised crime, who had hung banners in various places across Quintana Roo, threatening them with death.

“PEN holds that freedom of expression is essential to the realisation of all other human rights. Recognising the bravery with which Mexican journalists carry out their daily work, we urge the Mexican authorities to fulfill their promise to protect them and guarantee freedom of the press, information and expression in the country,” said Jennifer Clement, President of PEN International.

It is not the first time that they have been threatened. Lydia Cacho, journalist and writer, PEN / Pinter Prize in 2010, has been repeatedly threatened as a result of her investigations. Pedro Canché was imprisoned in 2014 in connection with his journalism; and Amir Ibrahim director of ElQuintanaRoo.mx, has received messages via WhatsApp, threatening his life and that of his family. These are not isolated incidents. According to reports from May 2017, Pina Tinzón Solís, also a reporter for El QuintanaRoo.mx, was beaten and threatened with death.

Writer and journalist, Sanjuana Martínez Montemayor, has also been the victim of repeated threats and harassment since 2008. In May this year, she reported receiving threats via social media. The constant harassment that she faces affects not only her daily life, but also her freedom to continue writing and researching. In June, PEN Mexico called for the Mexican authorities to ensure her safety. Additionally, on July 19, journalist Rubén López Domínguez’ car was found riddled with ten bullet holes; an intimidating message was also left on the windscreen.

The threats continue with each passing day. On July 21, José Maldonado Sotelo, director of the Michoacán-based Noventa Grados news agency, reportedly received a threatening email message warning him to refrain from investigating or reporting on the activities of the state attorney general’s office.

In a positive move, the former mayor of Silao, Guanajuato state, was sentenced to 2 years in prison after he admitted commissioning an attack on Karla Janeth Silva, a reporter with El Heraldo de León, as well as threatening Adriana Elizabeth Palacios, also a contributor to El Heraldo de León.  This is a landmark case as he is the first state functionary to receive a sentence for threatening a journalist.

PEN Center USA, PEN International, PEN Mexico and PEN San Miguel de Allende urgently call on the federal and state governments to safeguard the security of their journalists and all their citizens, ensuring their rights to freedom of expression and information are upheld. PEN also calls on the state and federal authorities to investigate the threats and punish those responsible, with the involvement of the Special Prosecutor for Crimes against Freedom of Expression (FEADLE).


México: PEN Center USA, PEN Internacional, PEN México y PEN San Miguel de Allende condenan las recientes amenazas contra periodistas

Londres, 26 de julio de 2017. PEN Center USA, PEN Internacional, PEN México y PEN San Miguel de Allende expresan su preocupación por los continuos ataques y amenazas a periodistas mexicanos. Los niveles de impunidad son tan altos que la libertad de expresión ha dejado de ejercerse como un derecho. Las constantes agresiones han llevado a periodistas, activistas y defensores a emprender una lucha en su propia protección puesto que las autoridades locales y federales no han podido realizar esa tarea con éxito.

El 13 de julio, la periodista Lydia Cacho fue amenazada en las calles de Quintana Roo. Un hombre caminó a su auto mientras ella esperaba el cambio de luz del semáforo, y le dijo: “Lydia Cacho, no se meta en lo de punta Brava porque allí están los de la última letra”. Cacho está investigando sobre corrupción política, empresarial y burocrática.

El 19 de julio de 2017, se dio a conocer que Pedro Canché y Amir Ibraham fueron amenazados por presuntos integrantes del crimen organizadocon mantas colgadas en distintos sitios de Quintana Roo, con mensajes intimidatorios.

“En PEN sabemos que la libertad de expresión es esencial para ejercer los demás derechos humanos. Reconocemos la valentía con la que los periodistas mexicanos enfrentan su trabajo diario, y por ello exigimos a las autoridades mexicanas que cumplan con su promesa de protección y que garanticen la libertad de prensa, información y expresión”, ha afirmado Jennifer Clement, presidenta de PEN Internacional.

Esta no es la primera vez que los reporteros se enfrentan a esto: Lydia Cacho, ganadora del premio PEN/Pinter 2010, ha sido amenazada por sus trabajos de investigación; Pedro Canché fue encarcelado por su actividad periodística, y Amir Ibrahim, director de ElQuintanaRoo.mx, ha recibido mensajes de amenaza vía WhatsApp, vulnerando su seguridad y la de su familia. Estos no son incidentes aislados. El pasado 21 de mayo también se dio a conocer que Pina Tinzón Solís, reportera del mismo medio, fue golpeada y amenazada de muerte.

Por otro lado, la escritora y periodista Sanjuana Martínez Montemayor también ha sido víctima de hostigamiento y amenazas repetidas veces desde 2008. En mayo de 2017, Sanjuana Martínez informó sobre las amenazas que recibió a través de redes sociales. El hostigamiento constante no sólo vulnera la vida cotidiana de la autora sino su libertad para continuar escribiendo e investigando. En junio, PEN México exigió protección para la periodista. Otro caso es el del reportero Rubén López Domínguez cuyo automóvil se encontró el pasado 19 de julio con diez impactos de bala y un mensaje intimidatorio.

Las amenazas continúan avanzando día tras día. El viernes 21 de julio, se reportaron las amenazas al periodista José Maldonado Sotelo, director de Agencia Mexicana de Noticias Noventa Grados, por medio de correo electrónico, con mensajes intimidatorios advirtiendo que cese de investigar y reportar sobre la Procuraduría de Justicia del estado de Michoacán.

En un sentido positivo, este fin de semana se dio a conocer que el exalcalde de Silao, Guanajuato, admitió haber enviado a golpear a la reportera Karla Janeth Silva y amenazar a la reportera Adriana Elizabeth Palacios, colaboradora de El Heraldo de LeónSolís Arzola enfrenta una pena de dos años. Éste es un caso histórico, ya que es el primer funcionario estatal que recibe una sentencia por amenazar a un periodista.

PEN Internacional, PEN México y PEN San Miguel de Allende hacen un llamado urgente a los gobiernos federal y estatales para que resguarden la seguridad de sus periodistas, de sus ciudadanos y permitan ejercer la libertad de expresión y el derecho a la información. PEN también pide a las autoridades estatales y federales que investiguen las amenazas y castiguen a los responsables, con la participación de la Fiscalía Especial para los Delitos contra la Libertad de Expresión (FEADLE).